Una vez recuperadas las fuerzas con el debido descanso y un delicioso desayuno buffet, nos prepamos para nuestro ensayo coral. Tal vez un poquito nerviosos, pero todos optimistas…
Luego del almuerzo, salimos para San Ignacio, no está cerca pues nos indican que hay 12 horas de viaje, con la mitad de la carretera asfaltada y la otra mitad aún es camino de tierra, en fin eso no importa, estamos en camino a conocer las iglesias de las misiones jesuíticas ☺
Nos bajamos en Concepción, justo cuando estaban presentando unas danzas y música típica del lugar. Lo malo es que justo cuando nos acercamos corriendo ya estaban terminando. Pero entramos al templo, es hermoso, se observan las columnas hechas de madera y talladas, nos explican que cada columna es un árbol, pero no saben de qué madera es. Tenemos que salir de la iglesia pues está por cerrar, trato de guardar todo en mi memoria, esas coloridas pinturas, los detalles y el brillo que tienen los adornos. Veo un hermoso campanario y escucho sonar esas campanas, como me gustaría que aquí sea así y no pongan esas grabaciones que le quitan la magia al sonido de las campanas
Nos dirigimos a cenar, la cena está muy rica, pero el viento es fuerte y frío, nuestra comida se enfría muy rápido y tenemos que salir enseguida, el transporte nos está esperando…
Así seguimos, hay bastante polvo en el camino, todos buscamos la manera de proteger nuestras gargantas pues al día siguiente tentemos nuestro primer concierto, luego de 5 horas más llegamos, a la madrugada a nuestro hotel las mujeres y los varones van a alojarse en un convento cercano…
Amanece, y salimos a conocer San Ignacio, es un lugar pequeño pero muy acogedor, se puede ver calles adoquinadas y a las afueras las calles son de tierra, una tierra rojiza, bastante polvo por los vientos que nos dicen vienen desde Argentina, mis compañeras y yo visitamos el mercado, transitamos por las calles, estamos muy contentas de estar en San Ignacio de Loyola.
Nos hemos perdido en el momento del almuerzo, es gracioso, pues el lugar es pequeño, sin embargo, mal informadas mis compañeras y yo llegamos bastante tarde por recibir mal la información a cerca de dónde se realizaría el almuerzo.
Tenemos el tiempo justo para comer e ir a vestirnos para salir, pues nuestro primer concierto será en Santa Ana, que queda a una hora de San Ignacio.
Llegamos hasta Santa Ana, probamos acústica y estamos listos para nuestro concierto. Nos da la bienvenida el representante del lugar, en dos idiomas: español y su lengua autóctona, que no entendí como se llama. Esta iglesia no está restaurada, tiene un aire diferente pues parece que es más fácil imaginarse cómo sería siglos atrás. Nos indican que esta iglesia fue terminada por los indígenas luego de que fueron expulsados los jesuitas.
El concierto es un éxito. Termina y conversamos con el representante del lugar, quien toca el violín, unas melodías tradicionales, sus hijas nos muestran uno de los materiales utilizados para construir la iglesia. Puedo observar un órgano, que es ejecutado por un extranjero, es increíble poder escuchar esto en medio de un lugar que antes fue selva, simplemente involvidable.
Regresamos a San Ignacio, nos dirigimos hasta el templo pues están en concierto los de Croacia, un excelente grupo “Croatian Baroque Ensemble”, llegamos para la última parte pero no importa, son excelentes, un dúo de violines increíble, se conversan, esas melodías, los matices, los instrumentos barrocos, la solista también hace lo suyo, un excelente grupo.
Luego de esto vamos a cenar, para luego ir a descansar pues mañana es nuestro concierto en San Ignacio, todos estamos muy ilusionados con lo de mañana..








